Los eclipses son eventos astronómicos en los que la luz procedente de un cuerpo celeste es bloqueada por otro. Existen eclipses del Sol y de la Luna, los cuales ocurren solamente cuando el Sol y la Luna se alinean con la Tierra de una manera determinada. Los eclipses ocurren cuando hay luna nueva o luna llena.

Eclipses: Eventos Astronómicos de la Luna, el Sol y la Tierra

Eclipses Lunares

En los eclipses lunares, la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna, oscureciéndola. La Luna entra en la zona de sombra de la Tierra, y ocurre solamente cuando hay luna llena. Los eclipses lunares pueden ser totales, parciales o penumbrales. La duración y el tipo de eclipse depende de la localización de la Luna respecto de sus nodos orbitales.

Eclipses: Eventos Astronómicos de la Luna, el Sol y la Tierra

Eclipses Solares

En los eclipses solares, la Luna oscurece el Sol, interponiéndose entre él y la Tierra. Este evento solamente ocurre en luna nueva. Los eclipses solares pueden ser totales, parciales, semiparciales y anulares. Anualmente suceden por lo menos 2 eclipses de Sol.

A diferencia de los eclipses solares, que pueden ser vistos solo desde una, relativamente, pequeña parte de la Tierra, un eclipse lunar puede ser visto desde cualquier parte de la Tierra en la que sea de noche. Además, los eclipses lunares duran varias horas, mientras que los solares solo se prolongan por unos minutos.
Eclipses: Eventos Astronómicos de la Luna, el Sol y la Tierra

¿Cómo se predicen los eclipses?

Antiguamente los asirios y babilónicos anotaban las repeticiones cíclicas de estos fenómenos, y encontraron al denominado ciclo saros. Un saros contiene 6,585.3 días (18 años, 10 u 11 días y unas 8 horas), y tras este período se repiten circunstancias orbitales casi idénticas, motivo por el cual se produce un eclipse muy similar. Hoy en día existen cálculos informáticos que indican con gran precisión los eclipses.

Los eclipses son fenómenos naturales, que nos permiten practicar turismo astronómico y apreciar las maravillas del universo. Se recomienda hacer uso de binoculares y telescopios así como de filtros solares en caso de eclipses de Sol, y es que mirar directamente al astro rey por tiempo prolongado puede provocar quemaduras en la retina y ceguera permanente.