Sin lugar a dudas, Rusia es uno de los países más influyentes en la historia de la humanidad. Pero esa esplendorosa historia no se ha perdido en el tiempo. La Rusia actual es un país donde se combinan los zares, la cultura y la revolución, junto a una economía libre y moderna que mantienen vigente el poder de esta potencia mundial.

Si bien se le recuerda más por ser la tierra de los zares, de Lenin y del comunismo, este país mantiene viva esa riqueza histórica pero sin dejar de lado su desarrollo económico y su creciente modernidad. Ello ha convertido a Rusia en una tierra de contrastes, donde es común encontrar edificaciones históricas junto a modernos hoteles o edificios.

Es imposible hablar de Rusia actual sin pensar en su historia. Y la historia no solo se aprecia en el día a día al recorrer sus calles, sino también en su destacada presencia en la mayoría de los deportes, o su gran movimiento cultural. Estas aficiones y costumbres, pese a los cambios políticos, continúan vigentes.

La modernidad de este país fue bastante tardía. Recién con la apertura de su economía, a principios de los años 90, el país pudo disfrutar de las bondades del mundo moderno y globalizado. Sin embargo, no podemos hablar de un atraso en lo que se refiere a ciencia o tecnología. Vale la pena recordar que fue este país quien mandó el primer satélite artificial, e incluso también al primer ser humano, al espacio exterior.

Es cierto que los modernos edificios empezaron a construirse con el debacle de URSS y la aparición de la actual Rusia, sin embargo la tradición y el poder heredado de la URSS ha hecho que Rusia continúe siendo una potencia mundial, con una economía con gran crecimiento cada año, además de ser un país miembro del G8 y miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU.

Podemos hablar de dos Rusias distintas, una joven aún, con modernos centros comerciales y empresariales, pero con un porcentaje de pobreza y delincuencia propio de una economía joven y en crecimiento; y otra Rusia antigua, histórica, que mantiene sus tradiciones, costumbres, y su enorme riqueza cultural. Actualmente estas dos Rusias son inseparables, es imposible pensar en una sin la otra.