Un oasis varado en las cejas de una isla, que con suave ademán de olas se trajo consigo una dulce brisa, surgiendo así de un verde extremo al llegar el humano para dejar su obra arquitectónica y musical sobre el lienzo caliente de una arena soleada. Entonces, al son de la marcha colorida de las costumbres de Brasil, se fue grabando en el viento las palabras que terminarían por denominar al nuevo paraíso: Morro de San Pablo.

Morro de San Pablo: Pequeño paraiso insular brasilero

El Morro de San Pablo es uno de los cinco pueblos de la isla de Tinharé, que se sitúa a 274 kilómetros del Salvador. Se puede llegar a aquel exclusivamente en bote, en 90 minutos, o en lancha, 30 minutos, o en todo caso en avión que es lo más rápido. Ya en el pueblo, las únicas vías de movilización son a pie, caballo y tractor que transporta a los turistas para lugares más lejanos, otros pueblos o playas de la isla. El lugar cuenta con una vasta variedad de Hoteles, restaurantes, centros comerciales, discotecas, bares, diferentes playas y lugares recreacionales como para hacer deporte y entre otras cosas; todos armonizando indiscutiblemente con la cuantiosa vegetación y fauna que el lugar, junto al horizonte azul de la mar, elegantemente expone. También se puede observar un claro cosmopolitismo, en donde es posible hallar desde estrellas de cine, modelos, hippies o mochileros armando sus carpas en la playa.