Aún en esta época en que los viajes de placer más emocionantes se viven de acuerdo a la idea que deben de ser íntegramente una oda a la aventura, y por ello prescindir de la mayoría de artefactos o herramientas que por el contrario nos ayuden a sentirnos seguros, es menester, siempre, llevar un buen mapa del lugar que se visite.

No contradice en mayor medida los deseos de muchos aventureros de entregarse a los hilos de lo imprevisto, un mapa puede por ejemplo ayudarnos a orientarnos cuando algunas de las fuerzas de la naturaleza conspiran para impedir la llegada a nuestro destino.

Dependiendo el tipo de viaje que se planee, y más aun el destino que se escoja, serán necesarios ciertos accesorios básicos que nos auxilien cuando las cosas se tornen difíciles de manejar, es decir prevenir antes que lamentar. Será muy diferente lo que llevemos en nuestras maletas si pensamos en un tour a una ciudad céntrica, o si planeamos visitar algún desierto o selva.