Debemos cambiar nuestras ideas primarias sobre Europa y entender que el viejo continente en su amplia complejidad geográfica termina siendo realmente encantador por conocer, requiriendo de nuestra atención para poder entender cada uno de sus aspectos urbanos y naturales. Dejemos de lado por un momento las grandes ciudades que tanto se suelen promocionar en las agencias de viaje para presentar uno de los tesoros ocultos para los viajeros de otros continentes: Makarska en Croacia.

Makarska: Pequeña Ciudad en la Costa Adriatica de Dalmacia

Comenzando con lo que es la información básica de Makarska, viene a ser una pequeña ciudad que se ubica en medio de la costa adriática de la Dalmacia, abarcando un largo de 60 kilómetros entre lo que es Brela y Gradac, siendo justamente este encanto marítimo uno de sus mayores atractivos debido a que llega a atraer mucha atención durante el verano. Pese a ello puede ser considerado como un espacio urbano de callejuelas estrechas que se entrelazan como laberinto, dando la clásica imagen de poblado rural pacífico europeo que tanto llega a encantar a muchos viajeros, razón por la que cada año es visitado en verano por viajeros generalmente de naciones cercanas.

En un día cualquiera por Makarska uno puede disfrutar de un ambiente acogedor y realmente tranquilo donde bien puede iniciar el día con la compra de alimentos frescos en sus apacibles y agradables mercados, lo cual nos abrirá para luego dar un paseo mucho más prolongado por toda su área costera, hogar de varias tiendas y restaurantes que combinan a la perfección entre la imagen relajada junto a palmeras y brisa marina. Tampoco olvidar la posibilidad de visitar alguna de sus relajadas playas o bien el puerto de la ciudad, buen lugar donde poder acabar los días y ver un atardecer como en pocas ocasiones vas a poder apreciar en tu vida.

Makarska: Pequeña Ciudad en la Costa Adriatica de Dalmacia

La ciudad cuenta con varias pequeñas atracciones que vale la pena poder destacar como lo que podría llegar a ser sus diversas catedrales, monasterios e iglesias las cuales puede que no sean tan majestuosas como las del Vaticano pero logran adecuarse muy bien con el ambiente marítimo con que cuenta la ciudad. De la misma manera también nos podemos encontrar con algunos cuantos monumentos que resaltan a personajes locales o históricos como el caso de Napoleón. También intenta poder hacerte con el alquiler de una embarcación como un bote o yate para adentrarte en medio de lo que es su pacífico mar.