Un pueblo cristalizado en el tiempo, en donde parece que nada más existe… Así se podría describir Patones, un municipio perteneciente a la Comunidad de Madrid. Este microcosmos ha existido sin perturbación por casi medio siglo, sin la influencia de los romanos ni la invasión de los moros, ni otras culturas, alejado de las grandes urbes, el ruido, el desorden, etc. El origen de este municipio se encuentra en el siglo XVI, cuando una familia apellidada Patones se asienta y forma las bases de lo que se convertiría en un pueblo. Este paso mucho tiempo desapercibido por el mismo reinado de España a tal punto que, se dice, el pueblo tuvo su propio Rey, que establecía sus propias leyes.

Patones: Un Pueblo Cristalizado en el Tiempo

Patones se divide en dos partes: Patón de Abajo y Patón de Arriba. El segundo es de mucho mayor interés turístico. Tanto en los dos lugares hay un buen número de hoteles en donde hospedarse; también hay restaurantes en donde se puede degustar los platos locales como: migas con uvas, carnes a la brasa y judiones.

En Patón Arriba, una de las cosas más impresionantes es la arquitectura “negra”, llamada así por el uso de la pizarra, un tipo de roca que abunda por la zona y que es utilizada en la construcción de todas las casitas del pueblo.

Patones: Un Pueblo Cristalizado en el Tiempo

De entre los monumentos más importantes destacan: el Ecomuseo de la pizarra – que incluye un itinerario en donde se visitan puntos clave de la arquitectura negra- ; el museo Aula Geológica, en donde se puede apreciar una diversa colección de rocas; el Embalse del Altazar, desde donde se puede apreciar una vista panorámica; el Canal de Carrabús, de trece kilómetros de longitud; la senda ecológica El Barranco, de gran belleza paisajística y que ofrece al turista la oportunidad de caminar entre la vegetación única de la sierra madrileña; la Iglesia de San José, construida en el año 1653; la Ermita de la Virgen de la Oliva edificada entre los siglos XII-XIII, y la cual destaca por su estilo románico-mudéjar; la Cueva del Reguerillo, considerada como la cavidad más importante de la Comunidad de Madrid; y el Pontón de la Oliva, una presa construida en la segunda mitad del siglo XIX.