Si nos ponemos a enlistar las cualidades que debería tener una isla paradisíaca para que sea perfecta, seguramente muchas concordarían con las de la Isla de Barú. Perteneciente a la ciudad histórica de Cartagena de Indias, Colombia, la Isla de Barú es en realidad una península de 60 km² a la que se puede acceder por medio terrestre – tomando un ferry que pasa a través del canal del dique– o por medio marítimo – el viaje en yate dura aproximadamente 50 minutos–.

Isla de Baru: Paraiso de 60 km en el Caribe Colombiano

La Isla de Barú tiene 10000 habitantes aproximadamente, lo cual la hace un espacio relativamente desolado o con poca densidad poblacional. De esta poca cantidad de gente, el turista puede experimentar una tranquilidad que no se encuentra en los concurridos puntos turísticos de otras partes del mundo. La población se compone mayormente de nativos, cuyas expresiones culturales como la danza, la artesanía y la pesca son de gran interés para el turista. El clima es tropical y se mantiene más o menos estable durante todo el año.

Isla de Baru: Paraiso de 60 km en el Caribe Colombiano

La Isla de Barú es una isla paradisíaca por donde se la vea: está rodeada de agua cristalina, tiene una amplia variedad de playas, arena fina y blanca, hermosos corales multicolores, manglares, etc. Entre sus principales playas se encuentra: la playa Blanca, la más famosa y recomendable, en donde se puede practicar el buceo y snorkel –además de otros deportes acuáticos como el windsurf– gracias a la claridad de sus aguas, visitar sus cuevas; la playita de los muertos; la playita de Cholón; y Punta Iguana. Por otro lado, las playas ofrecen comodidades como bares, alquiler de equipos de deportes acuáticos, puestos para reservar paseos guiados en bote y una amplia gama de platos de comida que se especializan en ser predominantemente marítimos.