El territorio mexicano tiene una historia milenaria que sin duda despierta la atracción de cualquier turista en el mundo; grandes construcciones y monumentos se pueden encontrar en diversas ruinas y antiguas ciudades de la cultura maya. Uno de estos atractivos es la Estela Maya, gran monumento propio de esta cultura en la Mesoamérica antigua.

Estelas Mayas: Monumentos de Piedras Altas Talladas

La Estela Maya es una piedra grande, tallada que muy probablemente se haya construido durante el periodo clásico, es decir entre el 250 y 900 d. C. Se piensa que estos pares de estela con altar eran un sello propio de la civilización maya en aquel periodo, también se habla de que pudieron haber existido antecedentes de la estela tallados en madera. La más antigua se halló en la ciudad de Tikal, Guatemala, tierras bajas mayas.

En la cultura maya la estela estaba ligada al concepto del rey divino y la fabricación de más monumentos decayó al igual que esa institución. Si bien el auge de estos monumentos culminó en el 900 d. C., se sabe que se reutilizaban también en el periodo posclásico.

Estelas Mayas: Monumentos de Piedras Altas Talladas

Los monumentos mayas son dotados de una belleza estética importante que nos hace pensar en el trabajo que se llevó a cabo para poder crearlos. La ciudad que más alberga estas estelas es; Calakmul en México con un total de 166, sin embargo se encuentran en un estado deteriorado y poco conservado. Fuera de ello las Estelas mayas no dejan de asombrarnos por su variación estilística; la mayoría ha sido trabajada en piedras calizas y esculpidas por ambos lados. Incluso existen estelas de aspecto tridimensional, a éstas las encontramos en las regiones donde la piedra con la que se tallaron son el Copán y Toniná.

Precisamente visitando las ruinas de Copán en la conocida “Ruta Maya”; es que se puede disfrutar de la historia antropológica, la arqueología y toda la cultura maya en general. El recorrido comienza desde el sur de México, pasando por las selvas del Yucatán (por Chichen Itzá) las ruinas de Tumun y más al sur pasando por Palenque y Tikal, Guatemala. Luego la ruta continúa hasta Quiriguá y concluye en Copán, Honduras.