Cada país cuenta con símbolos o emblemas que guardan relación con la identidad del país, éstos pueden ser lugares, bailes, costumbres o animales. Esto es lo que sucede en el caso de Rusia donde el animal emblema del país es el gran Oso Ruso. Por muchos años cientos de naciones han tenido un representante animal, sin embargo en la actualidad muchos de ellos han caído en desuso o han sido minimizados.

Oso Ruso: El Símbolo Soviético

En Rusia el oso se mantiene vigente y siempre está en re-significación. Y esta adopción del oso como símbolo data desde los tiempos donde gobernaba la monarquía zarista. En la actualidad sigue apareciendo como elemento común en las caricaturas de la Rusa de Vladimir Putin.

A través de la historia es muy conocida la fuerza y el desempeño rudo de los hombres rusos, sobre todo en los conflictos bélicos donde valgan verdades han demostrado todo su poderío para enfrentar con tenacidad a sus enemigos. Es por esta razón que mucha de esa potencia se representa en el oso. Pero como toda guerra no solo es cuerpo a cuerpo, sino también ideológica; los enemigos para este concepto del oso ruso no se hicieron esperar.

Oso Ruso: El Símbolo Soviético

Es así que comenzaron a atacar al oso con otro tipo de rasgos como la pereza, la gandulería, la imprevisibilidad y la incapacidad de progreso que se suma al conformismo. En palabras de Winston Churchill se menciona “la zarpa asesina del oso ruso” y también Karl Marx escribiría: “el oso ruso es ciertamente capaz de cualquier cosa, siempre y cuando sepa que el resto de animales con los que tiene que tratar no son capaces de nada”.

Posiblemente por este ánimo de minimizar la idea del uso ruso, el mundo occidental lo ha reducido a la categoría, de un suave y encantador osito de peluche, frágil y sensible.

En conclusión el caso del oso ruso resulta permeable y muchos de los líderes del país no se han escapado de la comparación con este animal. Sin ir muy lejos se considera al propio Putin como un oso mezquino y violento.