La historia de los países americanos colonizados es muy amplia, sobre todo si se contempla los periodos prehispánicos como en el caso de México. Sin embargo el desarrollo de la sociedad moderna comenzó después de la llegada de los conquistadores, desde entonces cambió totalmente la estructura social en el país azteca. En este post conoceremos un poco de la historia de México ubicándonos en los inicios de la colonia.

Después de la caída de Tenochtitlan llegó el establecimiento del virreinato de Nueva España donde transcurrieron catorce años; en ese tiempo el gobierno estuvo en manos de Hernán Cortés quien se autoproclamó Capitán General de Nueva España. Años más tarde se crearon las Reales Audiencias de México que dependían de la Corona de Castilla que tenía como función administrar mejor el nuevo virreinato.

Oficialmente el virreinato se instauró en 1535 con el primer virrey Antonio de Mendoza y Pacheco. El territorio mexicano fue gobernado por un total de 62 virreyes, unos con más relevancia que otros como Antonio María de Bucareli y Fray Payo Enríquez de Rivera.

El comercio del virreinato en México se mantenía por medio de dos puertos: Veracruz en el golfo y Acapulco en el pacífico. Aquí llegaban productos desde China y de las Islas Filipinas, a en ese entonces Nueva España. Gracias al comercio los puertos florecieron junto a la Ciudad de México y las regiones intermedias entre ambos.

Esta sociedad novohispana era segmentada y se dividía en vasallos del rey y castas. Los primeros en la comunidad eran los españoles, luego los criollos y por último los indios. Las castas se formaban de la codificación de las relaciones entre los grupos étnicos. En ese tiempo se pensaba que mientras más sangre español se merecía mejor posición, más aún si los hijos eran de un matrimonio. En esta etapa colonial fue donde se gestaron muchas de las tradiciones mexicanas que conocemos hoy en día.