En el Valle de la Muerte en Estados Unidos, específicamente en Racetrack Playa, enormes piedras modifican su ubicación hasta más allá de 200 metros a un ritmo de 2 a 6 metros por minuto por sí solas sobre una planicie seca y agrietada, motivo por el cual el lugar se ha convertido en todo un misterio por este inusual fenómeno geológico.

El Misterio de las Piedras Rodantes del Desierto

Durante muchos años ha llegado a especularse sobre fenómenos paranormales o intervenciones alienígenas como causa de estos inusuales movimientos. Los nativos de la zona consideraban que eran impulsadas por espíritus. Los primeros exploradores y buscadores de oro que observaron el fenómeno lo achacaron a un impreciso “campo magnético terrestre“.

Este destino es conocido por sus piedras viajeras o piedras rodantes, es en realidad un lago seco estacional que se ubica a 1,130 metros sobre el nivel del mar, al norte de las Montañas Panamint, entre las montañas de Cottonwood, al este y la cordillera Last Chance, al oeste, dentro del Parque Nacional del Valle de la Muerte en California.

El Misterio de las Piedras Rodantes del Desierto

Racetrack Playa tiene 4,5 Km de longitud en dirección norte sur y 2 km en dirección este-oeste. El terreno es excepcionalmente plano. Dos islas de roca carbonatada descansan en la superficie, al norte. La mayor llamada The Grandstand alcanza los 22 m de altura.

El Misterio de las Piedras Rodantes del Desierto

La playa permanece seca durante casi todo el año y no tiene vegetación. Cuando se presenta la estación lluviosa bimodal (verano e invierno) caen fuertes precipitaciones y el agua desciende a la playa desde las montañas que la rodea creando un lago poco profundo que se va evaporando rápidamente dejando atrás un lecho de barro. Al secarse el barro se resquebraja creando un mosaico poligonal donde los fuertes vientos inciden frecuentemente sobre las formas arcillosas, redondeándolas. Durante el inviernos las lluvias se congelan formando una cubierta de hielo de 2.5 a 6.5 cm de espesor. Tras la descongelación diaria del hielo a la que se ve sometido el terreno, las piedras suelen moverse, ayudadas también por la fuerza de los vientos matinales. Es por ello que las rocas se mueven lentamente por la superficie de la playa dejando un rastro de surcos gigantescos y estriados sobre la superficie arenosa.