El Antiguo Egipto nos trae una serie de creencias y artículos místicos que nos llaman la atención por el valor cultural que poseen. Muchos son portadores de un mensaje fuera de lo común o tienen un significado especial. En este post conoceremos el ojo egipcio más conocido como “Ojo de Horus”, enfocándonos en la historia que precede a la aparición de este concepto.

Ojo de Horus: Significado del Ojo Protector Egipcio

El Ojo de Horus o Udyat “el que está completo” fue un símbolo al cual se le atribuían características mágicas, protectoras, purificadoras, sanadoras, símbolo solar que encarnaba el orden y lo perturbado así como el estado perfecto. Era el símbolo de la estabilidad cósmica-estatal.

La leyenda nos cuenta la historia de Horus quien fue hijo de Osiris, el dios que fue asesinado a manos de su propio hermano Set. Horus mantuvo por mucho tiempo una serie de encarnizados combates en contra de Set, con el objetivo de vengar la muerte de su padre. Durante este proceso de duras batallas ambos contendientes sufrieron muchas heridas y perdidas vitales, como la mutilación del ojo izquierdo de Horus. Sin embargo gracias a la intervención de Tot, el ojo de Horus fue sustituido por el Udyat para que el dios lograra recuperar la vista. Este ojo era sin duda especial ya que contaba con cualidades mágicas.

El ojo egipcio de Horus tuvo gran popularidad en el Antiguo Egipto, donde se consideraba un amuleto de los más poderosos: potenciaba la vista, protegía y curaba las enfermedades oculares y contrarrestaba los efectos del denominado “mal de ojo” y también cuidaba a los difuntos. Si piensa de él como talismán, éste simboliza la salud, la prosperidad, la indestructibilidad del cuerpo y la capacidad de renacer, incluso en la actualidad se sigue empleado como amuleto por diversas personas que practican distintas religiones en todo el planeta.