Antes de la crisis, Estados Unidos era uno de los país más solicitados por los inmigrantes que deseaban alcanzar las tierras del Tío Sam en busca del “sueño americano”. Hoy ya no lo es tanto, pero de todos modos sigue siendo una buena alternativa para aquellos quienes viajan en busca de un mejor futuro. Si bien pueden ir por temporadas a trabajar, al convertirse en ciudadanos tienen muchas más oportunidades que el común de la gente. En este post te traemos algunos datos para tomar en cuenta si deseas la tan ansiada ciudadanía americana.

Requisitos y Beneficios de la Ciudadanía Americana en Español

Las maneras de obtener la ciudadanía americana son: nacimiento en los Estados Unidos, ser hijo de estadounidense, naturalización o derivación. Precisa sin embargo los siguientes requisitos.

Ciudadanos por nacimiento en Estados Unidos

Aquellas personas nacidas en EE.UU sin ciudadanos americanos, a excepción de los hijos de padres extranjeros que se encuentre de manera temporal en el país, trabajando como diplomáticos para el gobierno de otra nación. Sin embargo quienes nacen en este país están protegidos por la Enmienda 14 de la Constitución sin importar el estatus migratorio de los padres. Si un bebé nace en EE.UU a pesar de que ambos padres estén indocumentados.

Requisitos y Beneficios de la Ciudadanía Americana en Español

Ciudadanía americana por naturalización

La naturalización es otra manera de acceder a la ciudadanía americana, pero mediante un trámite. La mayoría de las naturalizaciones se dan cuando un residente permanente legal solicita la ciudadanía cinco años después de haber conseguido la “green card” o de tres años si es que llegaron a casarse con un/a estadounidense. Por esta vía también adquieren los mismo derechos que tienen los ciudadanos de nacimiento, sin embargo no pueden aspirar a convertirse en presidentes del país, privilegio llamado “natural born citizens”.

Ciudadanía derivada automática para hijos de naturalizados

Cuando una persona ya tiene nacionalidad americana por naturalización, sus hijos se convierten en estadounidenses de manera automática siempre y cuando:

Estos sean menores de 18 años y residan de manera legal, siendo titulares de su propia tarjeta de residencia. También deben vivir con sus padres que son ciudadanos y que tengan la custodia física y legal de los menores de edad.