Es inevitable no quedar sorprendido de la historia que encierra cada país a través de sus símbolos nacionales. La bandera italiana no es la excepción y hoy conoceremos un poco más de su historia y presencia imponente en la nación que cuenta con un legado milenario.

La Bandera de Italia

La bandera de Italia es una tricolor conformada por tres franjas verticales y similares en colores verde, blanco (al centro) y rojo. El origen de este símbolo proviene de un estandarte con los mismos colores que entregó Napoleón en noviembre de 1796 a unos voluntarios de la legión Lombarda que se unieron al ejército francés.

Ya en enero de 1797 el estandarte principal fue adoptado como emblema de la República Cispadana ubicada en Reggio Emilia. En aquel entonces abarcaba un territorio de 40.000 Km2.

Sin embargo se comenta una teoría acerca del origen de los tres colores que componen la bandera. Al parecer está vinculada con la insignia de una sociedad secreta que tenía un poder importante en la política de aquel contexto. Los principales representantes de Reggio Emilia designaran adoptar la tricolor como bandera del nuevo Estado libre que se había creado para aquel entonces.

La Bandera de Italia

Durante la asamblea de Reggio se sugirió unir Milán a las cuatro ciudades de Reggio Emilia dominadas por napoleón pero no fue posible y se optó por escoger una sola manera. Así sería el origen de la bandera italiana. Cuando Napoleón cayó en 1814 fue abolida y en 1849 se constituyó en Roma la República Romana y Giuseppe Mazzini decidió tomar a la tricolor como bandera.

La diferencia fue que las iniciales de la República Romana estaban escritas en la franja blanca de la bandera, pero el 17 de marzo de 1891 se adoptó la versión creada de Carlos Alberto de Saboya con un escudo saboyano rematado bajo una corona real. Durante ochenta años este fue el modelo de la bandera italiana.

En junio de 1946 la bandera nación de Italia retira la insignia y queda como la conocemos hasta la actualidad.