El turrón de Doña Pepa es un dulce tradicional peruano del mes morado, relacionado con la festividad del Señor de los Milagros, una de las tradiciones más importantes del mes de Octubre.

Turrón de Doña Pepa: El Postre del Señor de los Milagros

El turrón de Doña Pepa está formado por tres o más palos de harina distribuidos de manera similar al juego jenga, bañado con miel de chancaca y decorado con grageas y confites de varias formas y colores.

Según cuenta la historia, este postre limeño se le atribuye a la esclava Josefa Marmanillo apodada «Doña Pepa». Hacia fines del siglo XVIII, Josefa Marmanillo comenzó a sufrir una parálisis en los brazos, enfermedad que posibilitó que fuera liberada de la esclavitud, pero al mismo tiempo -al impedirle trabajar- la dejaba sin posibilidad de sustento: en tales circunstancias escuchó rumores sobre los milagros que realizaba la imagen del Cristo de Pachacamilla, viajó hasta Lima, y tanta fue su fe y devoción que se recuperó de su enfermedad, y en agradecimiento creó el dulce dedicado al Cristo de Pachacamilla.