El Corgi Galés de Pembroke también conocido como Welsh Pembroke Corgi es una raza de perro pequeño nativo de Gran Bretaña, famosos por su atractiva apariencia así como por ser los favoritos de la Reina Isabel II de Inglaterra.

Corgi Galés de Pembroke: Características y Temperamento

Historia

El corgi galés de Pembroke ha utilizado durante siglos como perro pastor, de rastreo y de compañía para el hogar. Vale la pena mencionar que es considerado como uno de los perros más antiguos de Gran Bretaña.

Se cree que esta raza desciende del perro de los visigodos que introdujeron los vikingos en Gales hacia el siglo IX. Según otras fuentes, el Pembroke fue llevado a Gales por los tejedores flamencos en el siglo XII.

Independientemente de cuál fuera el origen de la raza, el Welsh Pembroke Corgi se desarrolló en Pembrokeshire y se le utilizó para guiar al ganado.

Características

Se trata de un perro de tamaño pequeño (entre 25 y 30 centímetros) y peso ligero (entre 10 y 14 kilos), de cuerpo alargado, fuerte y de constitución robusta.

Su cabeza recuerda a la morfología del zorro. Tienen orejas pequeñas, puntiagudas y erguidas, su nariz es negra y sus ojos redondos de color castaño.

Su cola y patas son cortas.

El pelo es medianamente largo y liso, de varios colores como rojo, azabache, beige y negro, usualmente con manchas blancas.

Su esperanza de vida es de 12 a 14 años.

Temperamento

Son perros tenaces, audaces, juguetones, extrovertidos, protectores, inteligentes, amigables, cariñosos, siempre alertas y activos.

Cuidados

Es un perro sumamente activo, por lo cual debe ejercitarse siempre. Es preferible no tenerlo en hogares muy pequeños.

Se les debe cuidar la alimentación pues tienen a subir de peso rápidamente.

A pesar de ser amistosos y muy leales con su familia, tienden a ser reservados con los extraños y agresivos con perros desconocidos.

Algunos de los problemas de comportamiento frecuentes en esta raza son los ladridos excesivos y la conducta de empujar a las personas mordiéndoles los tobillos, por ello requieren de adiestramiento.

Se recomienda cepillarlos dos veces por semana, aunque no es necesario bañarlos con mucha frecuencia.