Los vikingos fueron un pueblo nórdico de Escandinavia que vivieron entre los siglos VII y XI, famosos por sus grandes hazañas y por su terrible fama guerrera. En esta ocasión junto con Blogitravel.com aprenderás sobre sus costumbres y tradiciones.

Costumbres Vikingas: Principales Tradiciones de los Vikingos

Características

Los vikingos eran expedicionarios muy vinculados al mar, quienes causaron el terror en Europa durante la Alta Edad Media. Para surcar los mares usaban dos tipos de barcos drakkars (dragones en nórdico) y knarr. Los knarres eran barcos veleros de casco corto y amplio, lentos pero de gran capacidad. Los drakkar eran embarcaciones largas, estrechas, livianas y con poco calado, con remos.

Su fortaleza fue uno de sus grandes atributos. Si bien es cierto que no eran los mejores en cuanto técnicas y tácticas, eran unos de los guerreros más letales e implacables de su época. El máximo honor para los vikingos era morir en combate. Se destacaron por su gran ferocidad en combate cuerpo a cuerpo.

Los vikingos eran rubios o pelirrojos, piel y ojos claros, y tenían gran altura.

Costumbres y Tradiciones

Una de sus prácticas más salvajes de tortura consistía en un ritual en el cual abrían la espalda del torturado con un arma filosa, desde la columna vertebral para abrirle las costillas en forma de alas ensangrentadas.

Los vikingos eran polígamos. El concubinato estaba formado por mujeres esclavas.

Debido a que la fuerza y la hombría eran cualidades innatas, las demostraciones de testosterona era frecuente a través de juegos y actividades recreativas.

Los vikingos estaban acostumbrados a un entorno bélico desde su nacimiento. Sin embargo muchas veces optaban por evitar ser belicosos y mercenarios con sus enemigos a cambio de tributos.

Otro de sus hábitos eran las competiciones alcohólicas, a donde se dedicaban a beber cerveza o hidromiel en cuernos de sangre en cráneos humanos.

La sociedad vikinga era profundamente creyente y muy celosa de sus dioses y tradiciones. El paganismo nórdico fue un serio competidor del cristianismo. Sus deidades estaban muy relacionadas a los fenómenos naturales. Sus dioses eran amigos, y no figuras subjetivas, lejanas y ajenas a la comprensión terrenal. Es por ello que a los dioses no se les temía, sino que se les respetaba.

Como grandes guerreros, una costumbre usual era que los miembros de las castas superiores eran quienes dirigían las campañas de conquista. Si no lograban el éxito, entonces eran destituidos por el pueblo y cambiados por otro jefe. Lo mismo sucedía con los reyes.

Es importante mencionar que el pueblo vikingo estaba conformado por hombres libres, ya sean campesinos o artesanos, quienes tenían derechos tales como el uso de armas y el privilegio de integrar la asamblea local. Sin embargo se debe mencionar que dentro de sus clases sociales incluían a los thralls o esclavos quienes eran pobladores de regiones saqueadas o individuos endeudados. Ellos se dedicaban a realizar los trabajos más duros, y no tenían ningún tipo de derecho legal como es el caso de los vasallos. Las clases pobres y los vagabundos, aun no siendo esclavos, tampoco tuvieron mejor suerte. Los pobres no podían casarse libremente, y los vagabundos podían ser expoliados de sus pocas pertenencias por cualquiera e incluso ser castrados y morir por ello sin que la otra parte mereciera castigo.

Los vikingos tenían una costumbre particular de grabar piedras rúnicas y erigir piedras en honor a los caídos en guerra.

Una costumbre vikinga era el abandono de recién nacidos con deformaciones físicas aún cuando el infanticidio era considerado como un presagio de desgracias para los padres y constituía un crimen.

La hospitalidad (gestrisni) era de obligado cumplimiento, un deber sagrado en un medio natural de crudos inviernos, incluso con los enemigos.

El honor era un concepto muy arraigado en la sociedad vikinga.

Las muestras de debilidad, actos de cobardía y traición convertía a un individuo en un niðingr (estigmatizado socialmente).

Apariencia y Vestimenta

La apariencia física fue algo muy importante parα los vikingos. A pesar del estereotipo de rudos, salvajes, caóticos y desordenados, eran bastante aseados y disciplinados. Siempre debían de vestir limpios y decentes. Asimismo cuidaban mucho su larga cabellera, en ocasiones recogiéndola co un moño en la nuca.

El vikingo llevaba pantalón largo y con cierto vuelo por encima de los calzones largos de lana. El torso cubierto con una camisa amplia que llega hasta medio muslo y que se entalla con un cinturón de cuero. En la cabeza, un gorro de fieltro o lana. En los pies, zapatos de cuero atados al tobillo con un cordón enrollado. En las manos, gruesas manoplas de lana.

Alimentación

Su alimentación se basaba en la caza, la pesca, la agricultura y la ganadería. Era habitual el cultivo de cereales como la cebada, el centeno, la avena y cultivos de huerta como las cebollas, los repollos y las judías. También se dedicaban a la cría de vacas, cabras, ovejas y cerdos.

Comercio

En cuanto al comercio, se dedicaban a cazar morsas para comerciar con su cuero o marfil. Asimismo su economía se basó en las riquezas descubiertas durante sus recorridos a otras tierras.

Matrimonio y Familia

La familia vikinga vivía en la autarquía. Es decir, todo se fabrica o se produce en casa.

Los matrimonios vikingos conocidos como braudkaup, se hacían por acuerdos familiares. En la petición de mano como compromiso, el varón debía entregar una suma de dinero (mundr) a la novia y luego el pago de la dote de ella al padre el día de la boda. La ceremonia solía durar varios días.

Para los vikingos, los hijos eran el orgullo y la riqueza de la familia.

Tenían una mentalidad bastante avanzada a la época ya que en ese entonces existía la figura del divorcio.

La Mujer Vikinga

Si una mujer libre tenía un hijo de un esclavo, era degradada de su clase social y descendía al nivel del padre de la criatura. En cambio, si una esclava tenía un hijo de su dueño, aunque no ascendía en la categoría social, ganaba merecimientos. Por lo demás, la condición de la mujer era en todo igual a la del hombre.

Las mujeres vikingas llevaban un manojo de llaves colgado en el cinturón. Esto las definía como husfreya o jefas del interior del hogar. Aún de casadas mantenían en control de las propiedades sin necesidad de contar con el beneplácito de los maridos.

Los vikingos valoraban mucho a la mujer tal es así que muchos de los tesoros que conseguían en sus incursiones luego los enterraban en las tumbas de sus esposas.

La mujer seguía perteneciendo a su clan de origen y tenía la potestad de divorciarse si la relación no era satisfactoria. Los malos tratos, sobre todo en caso de una agresión con heridas, era motivo de divorcio inmediato.