Dependiendo de las necesidades del viajero, el turismo puede mostrar diferentes factores que tal vez te parezcan muy peculiares. Prueba de esto puede ser el turismo de salud, cuyo fin se basa en la búsqueda de conocimiento y la práctica de diferentes técnicas medicinales (tradicionales o no) que permitan sentir una mejoría en el estado físico. Mucha gente no le toma el interés necesario a este tipo de prácticas que pueden resultar bastante positivas, esto se debe a la poca asociación en términos entre “turismo” y “salud“, cosa que debería cambiar radicalmente… puesto que no sabes de lo que podrías estar perdiéndote.

Hay que tener muy en cuenta en el turismo de salud las actividades que vamos a realizar, no se puede ir a un país a recurrir a sus métodos de salud sin saber de antemano cuales son estos. Se debe investigar todos estos factores para poder aprovechas el tiempo y la estadía al máximo en nuestro destino de viaje. Aparte hay que tener ciertos cuidados, por ejemplo, si sufrimos del corazón no podemos realizar viajes a destinos de mucha altura o si nuestra piel es muy sensible debemos evitar lugares donde el calor y el sol resultan muy fuertes.

Vale la pena mencionar que el turismo de salud hoy en día abarca muchas posibilidades, en Europa, Asia y Estados Unidos podemos encontrar spas y balnearios de lujo; en Sudamérica y África las posibilidades tienen que ver más con la naturaleza y la posibilidad de visitar aguas termales y balnearios naturales que contienen propiedades medicinales.