
Una de las historias más conocidas es la de El Sombrerón, aquel hombrecillo de finas botas de cuero con espuelas de oro y una guitarra de plata que todos los días cantaba muy cerca a la casa de una joven llamada Celina, la cual rápidamente cayó enamorada del extraño personaje. Conociendo el resto del pueblo el origen inhumano de El Sombrerón no dudaron en avisarles a los padres de Celina, quien terminó en una iglesia, muriendo de tristeza, lo cual causó una profunda tristeza en El Sombrerón que muchos aseguran todavía escuchar.
Otro caso muy conocido y mencionado es el de los entierros, en los cuales se asegura que diversos personajes históricos o pertenecientes a la aristocracia han dejado enterrados diversos tesoros que todavía no son encontrados. Según la leyenda las personas sueñan con el personaje en cuestión y un lugar de la ciudad que brilla, siendo ahí donde están los famosos entierros.