Las leyendas mayas son todos aquellos mitos y leyendas de la cultura maya, las cuales contienen aspectos mágicos y sobrenaturales, a donde resaltan temas relacionados a la cosmovisión, deidades y creencias de esta cultura precolombina.

La mayoría de los relatos mayas se llevan a cabo en lugares como Uxmal; Chichén Itzá; Palenque; Mayapán, en México y el Petén en Guatemala.

Las leyendas mayas se caracterizan porque cada personaje lleva el nombre de algún animal o elemento de la naturaleza.

¿Te gustaría conocer cuáles eran las historias que contaban los mayas y que fueron pasados de generación en generación a través de la herencia oral?

Leyendas Mayas Cortas

Leyenda de Dziú y el Maíz

Cuenta la historia que Yuum Chaac, el dios de la lluvia, nota que los campos del Mayab han perdido su fertilidad, razón por la cual decide quemarlos para regenerarlos a partir de sus cenizas.

El dios de la lluvia llama a todos los pájaros y les da la tarea de salvar las semillas de cada una de las plantas para poder sembrarlas y tener mejores cosechas.

Dziú es un pájaro con plumas de colores y ojos cafés. Fue el primero en llegar al llamado, seguido de Toh, un pájaro de color negro y larga cola. Dziú pensaba en recoger la semilla del maíz pues era una de las más importantes para la vida, Toh por el contrario quería recoger la misma semilla para ser visto y envidiado por los demás.

Cuando Yuum Chaac dio la orden de salida, Toh, emprende velozmente el camino, empujando a Dziú, quien sigue su camino con calma.

Toh, confiado en la gran ventaja que llevaba sobre los demás pájaros, decide descansar y se queda dormido. Para cuando despiertas se da cuenta que los otros pájaros lo habían alcanzado así que se dirige rápidamente hacia los maizales, a donde Dziú ya estaba por llegar. No obstante el fuego había avanzado demasiado y consumía rápidamente los maizales. Toh, invadido por el miedo decide recoger una semilla de tomate que no representaba tanto riesgo. Dziú en cambio, firme en su propósito, ingresó a los maizales sin importarle que el fuego quemara sus alas y salvó una semilla de maíz. Los ojos de Dziú ahora eran rojos y su plumaje gris, pues se había acercado demasiado al fuego.

Yuum Chaac y los pájaros decidieron reconocer la valentía de Dziú, así que acordaron que a partir de ese día podría poner sus huevos en cualquier nido y los pájaros los cuidarían como si fueran de ellos mismos. Desde aquél entonces Dziú no se preocupa más por construir sus nidos ni cuidar a sus crías.

Leyenda de El Chom

Cuenta la historia que el rey de Uxmal, decidió organizar un gran festejo en su palacio para honrar al Señor de la Vida, Hunab ku.

El rey de Uxmal se vistió con su traje más lujoso y se cubrió con finas joyas; luego, se asomó a la terraza de su palacio y desde allí contempló con satisfacción su ciudad, que se veía más bella que nunca. El rey de Uxmal ordenó a sus sirvientes que llevaran mesas hasta la terraza y las adornaran con flores y palmas.

Cuando todo quedó listo, los sirvientes dejaron sola la comida y entraron al palacio para llamar a los invitados, sin darse cuenta que sobre la terraza del palacio volaban unas aves llamadas chom, las cuales tenían un plumaje de colores y elegantes rizos en las cabezas. Los pájaros devoraron toda la comida.

Cuando el monarca de Uxmal salió a la terraza junto con sus invitados, no podía creer que los pájaros habían tenido la osadía de saborear su banquete, así que ordenó que sean castigados.
Uno de los sacerdotes tomó las plumas caídas de los chom y las puso en un brasero para quemarlas hasta que las plumas se volvieron negras, luego las molió e hizo un caldo negro y espeso con ellas. Cuando el brebaje estuvo listo, el sacerdote ordenó a los sirvientes servir comida y colocarla en la terraza para atraer nuevamente a los chom. Los pájaros llegaron rápidamente, y cuando se encontraban comiendo, les lanzaron el caldo negro sobre ellos, indicando que no lograrían huir nunca de la ofensa que le hicieron al rey. Es por ello que a partir de ese entonces los chom cambiaron totalmente en aspecto, ahora tenían en vez de plumas de colores, plumas negras y resecas y sus cabezas peladas. Su castigo además fue comer basura y animales muertos como cualquier ave carroñera. Los chom se convirtieron en lo que actualmente conocemos como zopilotes.

Leyenda de Xtabay

Cuenta la historia que una mujer hermosa pero malévola se encarga de seducir a los hombres y luego destruirlos dejando un rasguño o una mordida y el pecho abierto con marcas de garras. Se trata del espíritu de Xtabay.

Leyenda de los Aluxes

Cuenta el mito que los aluxes son una especie de duendes o elfos mayas, seres que juegan y hacen travesuras por las noches. Son los encargados de esconder objetos, robar niños y ganado, entre otras diabluras.

Leyenda de La Princesa y el Maquech

Cuenta la leyenda que una princesa llamada Cuzán y un joven llamado Chalpol hacen un juramento de amor bajo un árbol de ceiba. No obstante el padre de la princesa decide matar al muchacho pues su hija debe casarse con el príncipe Ek Chapat.

La princesa promete dejar de ver a su amado a cambio de que le perdonen la vida. Un día, un hechicero le entrega un maquech o escarabajo a la princesa y le confiesa que su padre le perdonó la vida a Chapol, pero decidió convertirlo en insecto. Cuzán lo lleva siempre como la joya más preciada, siempre cerca de su corazón, cumpliendo así la promesa de amor que les hicieron a los dioses.

Leyenda del Colibrí Maya

Hubo un día en que los dioses estaban formando en barro a todos los animales e insectos de la Tierra, de pronto se les acabo el material y decidieron seguir con una piedra de jade, moldearon así una pequeña y fina flecha y le dieron vida. Al instante salió volando y fue así como se formó el colibrí.

Era un ave realmente bella, con plumas brillantes. Al ver su hermosura, los hombres quisieron atraparla, y los dioses se molestaron indicando que si alguien la atrapaba, el colibrí moriría. Desde entonces nadie se atrevió a intentarlo, solamente se les deja volar tranquilamente para admirar su belleza.

Leyenda del Perro y Kaskabal

Había un perro al que su dueño siempre le pegaba, por eso Kaskabal que era el espíritu del mal quiso aprovecharse de la circunstancia para llevarse un alma consigo, le dijo al perro que se escapara de los malos tratos de su amo porque seguramente no lo quería de verdad, el perro se negó diciendo que no cometería tal traición pero el espíritu insistió hasta convencerlo. Para liberarse, el perro le tendría que dar el alma para poder irse. A cambio de eso el perro pidió un hueso por cada uno de los pelos de su cuerpo y le ordenó al espíritu del mal que contara. Así lo hizo Kaskabal, contó hasta que el perro recordó a su amo y salto para que el espíritu perdiera la cuenta. El pero dijo que no aguantaba las pulgas y Kaskabal perdió la cuenta nuevamente. Así sucedió hasta que Kaskabal se cansó de contar y le dijo al perro que se quedara con su alma. Kaskabal aprendió la lección de que era mas fácil hacer tratos con humanos para llevarse sus almas que con los animales.

Leyenda de la Tristeza del Maya

Un hombre maya siempre estaba triste. Un día los animales se le acercaron y le preguntaron qué era lo que quería para ser feliz. La lechuza le dijo que hablara de cosas que pudieran entenderse y realizarse, que ellos harían lo que fuera para verlo feliz, entonces el hombre mencionó que deseaba poder saber cuando vendrían las lluvias. Es así que el ruiseñor se comprometió a avisarle. También quería conocer todas las plantas medicinales y la serpiente le dijo que ella se las marcaría con su paso. El zopilote le dio la buena vista que el hombre deseaba, tampoco quería cansarse y el venado le dijo que le regalaría su energía, pidió ser fuerte y fue el jaguar quien le dio su fuerza, quería ser inteligente y el zorro se ofreció a enseñarle, por ultimo quería trepar los arboles y la ardilla le ofreció sus garras. El hombre se fue y la lechuza le dijo a los animales que aunque el supiera y pudiera hacer mas cosas siempre estaría triste.

Leyenda de la Paloma Torcaz

Existía una vez un guerrero valiente y muy apuesto, le gustaba la caza, con frecuencia iba por los bosques persiguiendo a los animales. En una de sus aventuras de cacería llegó hasta un lago donde vio a una mujer muy bella en una canoa. El guerrero se enamoró instantáneamente, tanto que muchas veces volvía al lugar solo para verla, no obstante fue inútil encontrarla nuevamente así que acudió a donde una hechicera para pedirle un consejo.

La hechicera le dijo que no la volvería a ver a menos que aceptara convertirse en un palomo y que si lo hacía no recuperaría su forma humana nunca más. Sus ganas de volver a verla eran tantas que el hombre hizo que la hechicera le clavara una espina en el cuello y así lo transformó en palomo. Lo primero que hizo fue volar hasta el lago y posarse en una rama, al poco rato llegó la mujer, emocionado se echo a sus pies y le hizo arrumacos. La mujer lo tomó entre sus manos y al acariciarlo le quito la espina que tenia en el cuello. Por tal motivo el guerrero cayo muerto. Al ver esto, la mujer desesperada se clavó la misma espina y se convirtió en paloma. Desde entonces llora la muerte de su bello palomo.