Alrededor del África se puede encontrar un gran contraste en lo que se refiere a las religiones manejadas en las grandes ciudades y capitales en relación a los pequeños pueblos todavía existentes. Mientras que en las zonas urbanas las religiones adquiridas por parte de visitantes foráneos fuera de África son las que más se pueden encontrar (al mismo tiempo de ser las oficiales) las zonas más rurales todavía guardan respeto por todas las religiones marginales oriundas de estas tierras cómo si se tratara de un paso generacional. Pese a la perdida de muchas de estas costumbres todavía representan una mayoría en lo que se refiere al continente siendo el mayor problema que no son tan sólidas como el cristianismo u otras; poniendo un ejemplo, si es que existe un millón de africanos que creen en sus propias religiones, creando varias subdivisiones en este grupo, existe otro millón de cristianos que tienen un mayor peso en conjunto.

Entrando de lleno a lo que se refiere a las religiones típicas de África, es fascinante poder encontrar en sus creencias detalles propios del estilo de vida que manejan, tanto los dioses que respetan cómo los cargos religiosos y tradiciones que se pueden encontrar están bien ligados al ambiente natural en que viven. Muchas de las tribus del África creen en la existencia de fuerzas espirituales provenientes de la naturaleza, siendo estas las que rigen sus vidas ya que se encuentran en mayor contacto con ellos; es por eso que se les suele convocar cuando se busca una buena caza, un clima favorable o cosas similares. Estas fuerzas pueden ser tanto positivas cómo malignas y rigen también la vida social de cada uno de sus creyentes.

Entre las religiones más importantes de África encontramos a la Animista, al Islam, al Cristianismo, al Catolicismo, al Protestantismo, al Kimbanguismo, a la Iglesia Cristiana Celestial, al Vudú y al Yoruba.